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¿Qué causas producen problemas de conducta en los perros?

La aparición de problemas de conducta en los perros es muy frecuente y existen muchas causas que pueden provocarlos. Algunos propietarios llegan incluso a considerarse culpables, cuando existen muchos factores que ellos desconocen y que han podido incluso provocar.

La genética juega un papel muy importante en la conducta de un perro. En ocasiones, puede llegar a imponerse ante la educación o el aprendizaje. No es extraño que una perra miedosa tenga cachorros con un comportamiento similares o que razas que han padecido mucho castigo, como es el caso del pastor belga, tengan cierta tendencia al miedo. El estrés durante el embarazo de la madre también puede influir en los cachorros.

Otro factor decisivo es la socialización del cachorro. Es un proceso que empieza alrededor de las 3 semanas y que termina cuando el perro tiene 5 meses. Durante este período, debe aprender todo lo necesario: los hábitos propios de los perros, el lenguaje canino, la tolerancia, el desapego…

Por esa razón, separar a un cachorro de forma prematura de su manada puede provocar diversos problemas de conducta, ya que cuando el período se cierra empiezan a aparecer los miedos. El destete prematuro es una de las causas más comunes, que hacen que aparezcan miedos y problemas de conducta. Por tanto, la ventana de la sociabilidad se abre a las 3 semanas y se cierra aproximadamente a los 5 meses.

Con la interrupción de la socialización, el perro es susceptible a sufrir miedos e incluso fobias. Una mala experiencia, a veces desapercibida para nosotros, puede provocar un auténtico trauma en el perro, que le lleve a reaccionar ante un estímulo u otro de una forma incorrecta e incluso imprevisible.

Los principales problemas de conducta más comunes en los perros

Para empezar deberíamos identificar qué le ocurre al perro para buscar el camino más indicado para rehabilitación.

  • Miedos hacia perros, personas, objetos o al entornoEl miedo no es exclusivo de los perros que han padecido maltrato. Existen muchas causas que pueden provocarlo. La falta de habituación es generalmente la causa más común. Existen muchos tipos de miedo, desde miedo a las personas hasta miedo a los petardos o las detonaciones.
  • Ansiedad por separación: La ansiedad por separación aparece cuando el perro se encuentra solo en casa. Son habituales los ladridos prolongados, las deposiciones y la micción, la destructividad, los lloros y el rascado de puertas. Se trata de un problema de conducta que aparece cuando el propietario se ausenta de casa.
  • Excitabilidad: Hablamos de conductas efusivas que no son muy desagradables para los humanos, por ejemplo, que el perro salte encima de las personas “para saludar”, que corretee por el piso compulsivamente. Son comportamientos demasiado excitables.
  • Destructividad y mordida excesiva en cachorros: Muchas personas afirman que tienen un cachorro con problemas de conducta, no obstante, la destructividad en cachorros o padecer una mordida dolorosa son situaciones totalmente normales y aceptables. Nunca se debe reprender a un cachorro por ello. Es de vital importancia entender que están en una etapa muy importante, en la que el descubrimiento y las experiencias van a repercutir en su etapa adulta. Es muy necesario enseñarle a tener una boca blanda. Haciendoselo entender mediante una señal de desaprobación. 
  • Destructividad en perros adultos: La destructividad en perros adultos puede relevar un problema relacionado con el estrés. Un perro que disfruta de un estilo de vida positivo y saludable, un buen estado de salud, ejercicio y estimulación mental y sin miedos no debería llevar a cabo conductas destructivas.
  • Agresividad hacia otros perros, gatos o personas: Existen muchos tipos de agresividad distintos; como es el caso de la protección de recursos, el perro «protege» un objeto, como una cama o un bol de comida, también puede proteger un ser vivo, la agresividad por miedo (ante algo que le provoca miedo o si no sabe qué va a ocurrir, lo que denominamos detonantes), la agresividad territorial (el perro actúa de forma reactiva para ahuyentar a extraños de su territorio), la agresividad depredadora (el perro persigue coches o niños, por ejemplo), la agresividad intrasexual (entre miembros del mismo sexo)…
  • Coprofagia: La coprofagia en perros es habitual en cachorros. Es una forma de experimentar. Al igual que hacen los bebés humanos, los pequeños se lo llevan todo a la boca. No obstante, no es una conducta normal en perros adultos.
  • Micción y defecación en casa: Es probablemente uno de los motivos principales de consulta a educadores caninos y adiestradores. En una cría apropiada, sería la madre quien enseñaría a sus cachorros a orinar fuera del «nido» para mantener limpio su cubil. En su ausencia, son los humanos quienes debemos enseñarles. Si eso falla, puede ocurrir que hasta en su etapa adulta el perro siga defecando y orinando en casa. No obstante, es posible reeducarle.
  • Intolerancia a la manipulación o al uso de ciertos objetos: Este problema es frecuente en perros que, de forma repentina, han sido expuestos a ciertos elementos a los que no estaban acostumbrados (invasión). La falta de habituación provoca que el animal emplee distintas formas de comunicación para apartar el estímulo desagradable. Puede ocurrir en perros que no se dejan lavar los dientes, perros que no se dejan tocar en absoluto o aquellos que se niegan a subir a un vehículo. Una vez más, este problema está directamente relacionado con la socialización y habituación temprana.
  • Comportamientos anormales: existen otras conductas que ponen en alerta a los propietarios como pueden ser las estereotipias, movimientos repetitivos y constantes sin un fin aparente,  el «comportamiento de perros consentidos» que rechazan la comida o los distintos problemas entre perros que puedan surgir.

Finalmente, y no por ello menos importante, cabe destacar que si tienes problemas con tus propios perros probablemente exista un conflicto entre vosotros grave. La mala interpretación del lenguaje canino, el uso de aversivos (spray repelente, por ejemplo), el castigo y otros factores pueden estar provocando esta brecha entre ambos y una rotura del vínculo.

¿Cómo corregir los comportamientos no deseados?

Es imprescindible, el acceso a la información adecuada, esto permitirá corregir ellos mismos los problemas de conducta que padecen sus perros. Hablamos generalmente de las conductas propias de los cachorros, los problemas de micción o los miedos más leves.

Muchas personas deciden investigar y aprender más sobre lenguaje canino, etología o consultar blogs y artículos en internet. La ciencia sobre el aprendizaje del perro, sus elevadas capacidades sociales y cognitivas pueden hacernos entender cuáles son las causas para que aparezcan conductas anómalas.

También es importante destacar que algunas patologías, como es el caso del hipotiroidismo, pueden alterar la conducta de los perros.

Si has descartado que tu perro padezca dolor o alguna enfermedad que no puedes identificar a simple vista, la siguiente opción será visitar un profesional para que te ayude a modificar la conducta del perro como es el caso de un etólogo. Educadores caninos, adiestradores pueden ayudarte en este aspecto. Te recomendamos buscar profesionales con experiencia, abiertos en cuanto a su trabajo y que no apliquen métodos de punitivos.