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Cómo ayudar a tu perro a afrontar el miedo a los petardos

Muchos perros sienten auténtico miedo ante el ruido de las detonaciones, un temor que es necesario intentar remediar cuanto antes.

El miedo es una respuesta emocional que aparece cuando el individuo se enfrenta a un estímulo o a una situación amenazante, constituyendo un mecanismo de adaptación o supervivencia ante situaciones que podrían llegar a resultar peligrosas. Se trata, pues, de una respuesta normal y adaptativa que conlleva cambios tanto fisiológicos como conductuales. Ahora bien, para que el miedo resulte adaptativo debe aparecer únicamente en circunstancias verdaderamente peligrosas o amenazantes para la seguridad del animal. Si la respuesta de miedo es desproporcionada (ya sea en duración, intensidad o en ambas a la vez) frente al estímulo o situación que es percibido por el individuo como peligrosa, pasamos a hablar de una fobia.

La fobia más frecuente en perros es, muy probablemente, la fobia a ruidos fuertes, tales como los truenos o los sonidos producidos por la explosión de petardos o similares. Es importante señalar que una de las características de las fobias, es que son procesos incrementales, es decir, responden a mecanismos de sensibilización en los que la respuesta del animal frente al estímulo que desencadenan éstas, cuando éste se presenta de forma repetida, es cada vez más intensa, es decir, no responde a un proceso de habituación normal. Esto constituye uno de los factores más importantes implicados en el desarrollo de las fobias a ruidos fuertes.

En muchas ocasiones no podremos evitar que el ruido de las explosiones alcance los oídos de nuestro perro, pero lo que sí está en nuestras manos es minimizar el impacto que puedan tener en nuestras mascotas.

El doctor Gregory Berns, neurobiólogo especializado en el comportamiento canino, al preguntarle por qué la pirotecnia resulta tan dañina para los perros, señala que éstos no tienen la capacidad de racionalizar su ansiedad y puede que sufran una forma más profunda e intensa de terror, similar al estrés post traumático en seres humanos, un trastorno notoriamente difícil de tratar.

En los animales con fobia a los ruidos fuertes la pirotecnia provoca confusión, ansiedad y miedo que da lugar a un comportamiento incontrolado

Una de las medidas más importantes a tener en cuenta en caso de tener un animal al que le asusten las detonaciones, es evitar salir a la calle cuando sepamos que estos se van a producir, como puede ser en el caso de los fuegos artificiales. De no poder evitarlo, es indispensable contar con una buena correa que nos asegure que el perro no saldrá huyendo.

Asimismo, es de vital prioridad no dejar al perro solo en casa mientras fuera se están celebrando espectáculos que conlleven explosiones. Debemos tratar de aislarle lo máximo posible, alejándolo de las ventanas, para que el ruido no le cause un malestar.

Mantener la calma nos ayudará a transmitirle seguridad a nuestro perro y será más fácil que no se excite. Por el contrario, sobresaltarnos o regañar al perro por su comportamiento derivado del pánico sería

totalmente contraproducente, y podría activar sus fobias y favorecer el desarrollo de malos comportamientos en el futuro.

En caso de que el perro entre en pánico y corra a esconderse bajo algún mueble o comience a temblar, no debemos acariciarlo o tratar de calmarlo con palabras de cariño. La actitud más correcta en este caso es la de mantener la normalidad e impasividad. Una vez que el ruido haya cesado y el animal se haya calmado, se aconseja acariciarlo y premiarlo.

Distraer a nuestra mascota con música que tape el sonido de los petardos, o entretenerle con su juguete favorito puede ser una forma de hacer que los asustadizos perros se adapten algo mejor a la situación y aprendan a sobrellevarla mejor. Es muy recomendable que el animal empiece a familiarizarse con los ruidos desde cachorro para evitar problemas de conducta a largo plazo, para ello en el mercado podemos encontrar CD de sonidos terapéuticos.

Si todo lo anterior no funciona, existen fármacos y medidas que implican el uso de feromonas que pueden ayudarnos con este frecuente problema, siempre bajo la prescripción de un veterinario o educador canino que haya analizado el caso particular de nuestro animal y pueda ofrecernos una solución a su medida.

5 Consejos para reducir el miedo de tu perro a los petardos

1. Mantenlo cerca tuyo

Déjalo estar en sitio donde vas a pasar más tiempo durante la Sant Juan. Así tu perro estará cerca tuyo y se sentirá más seguro. Puedes hacer que se quede en el comedor o en tu habitación.

2. Reduce su espacio

Si dejas a tu perro tener acceso a toda la casa o a la parte exterior, se estresará más. Intentará buscar refugio para escapar a las detonaciones de los petardos. Le tranquilizará mucho estar en un sitio único. Asegúrate de cerrar las puertas necesarias para reducir su movilidad.

3. Modifica el espacio de tu perro para atenuar el ruido

  • Estas son algunas acciones que puedes tomar:
  • Cerrar las ventanas y las persianas
  • Poner cartones en las ventanas
  • Poner música
  • Encender la radio o televisión

4. Prepara a tu perro

Estas son algunas acciones que puedes tomar:

  • Poner algodón con aceite en sus ojeras para atenuar el ruido
  • Ponerle un Thundershirt para tranquilizarlo
  • Cansarlo haciéndole hacer una actividad para bajar su estrés, cómo ir a correr
  • Pasearlo solo durante las horas en las que suenan menos petardos

5. Ten una pastilla tranquilizante a mano

Pide una pastilla tranquilizante a tu veterinario. Se la podrás dar a tu perro en los momentos en lo que haya más detonaciones de petardos, si ves que tiene mucha ansiedad.