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Perros Activos… Perros de Agility

El Border Collies, Gos d´atura catalán, El Perro de aguas, Pastor Belga, Husky, Jack Russells, Bóxers, Golden Retrievers y muchas otras razas caninas incluso mezclas, son perros altamente activos. Todos ellos resultan extraordinarios para la práctica del agility, puesto que necesitan quemar mucha energía y este deporte les brinda esa oportunidad.

En la mayoría de los casos estos perros son considerados destructivos, desordenados, y maleducados. Y lo que en verdad sucede es que estos perros requieren sesiones de juego, paseos y un adiestramiento constante para emplear su energía; además sus dueños necesitan valentía, sentido del humor y fortaleza para encajar las travesuras del animal. La buena noticia es que el adiestramiento y la educación canina, dan excelentes resultados con estos perros, que pueden acabar siendo extraordinarios compañeros.

En los núcleos urbanos, y en la sociedad actual, los propietarios tienen que ir a trabajar y no pueden dedicar todo el tiempo necesario para estar con sus perros, como hacían nuestros antepasados con los perros que utilizaban para trabajar en el campo y en su vida rural. Los problemas de conducta vienen dados generalmente por el aburrimiento y la falta de ejercicio. Mientras trabajamos o no estamos en casa, nuestro perro tiene muy poco o nada que hacer, tiene dos opciones jugar con lo primero que encuentra o dormir plácidamente y su necesidad de ejercicio no desaparece, en este caso pueden convertirse en destructivos. Aunque dispongamos de un jardín, los perros no hacen el suficiente ejercicio que precisan para quemar su energía, los propietarios se tiene que tomar muy en serio que el perro necesita grandes paseos por el parque, la montaña,… El juego y la interacción son la solución para que el perro gaste su energía y no se convierta en destructivo por aburrimiento.

¿A qué se debe esta energía?

Siempre se ha dicho y ha quedado constatado, que todos los seres vivos y las plantas somos hijos del sol. Es por ello incluso que ha sido venerado por muchas culturas y civilizaciones en la antigüedad.

La comida de origen animal y vegetal contiene vitaminas, minerales, grasas, carbohidratos y proteínas que desarrollan los músculos, huesos y órganos. Es la forma como los seres humanos y otros animales nos dotamos de los nutrientes que nos permiten mantener la actividad diaria y la salud; No todos los individuos gastan la energía de la misma manera, ni todos son capaces de acumularla igual, la forma en que sus cuerpos procesan los nutrientes es la clave. El procesamiento de los alimentos es conocido como metabolismo.

Algunos perros y específicamente algunas razas de perros tienen un metabolismo naturalmente alto que produce altos niveles de energía. Por este motivo estos perros se han utilizado para pastorear ovejas, tiro de trineos, cazar, rastrear, etc.; todas estas tareas requieren un trabajo duro que produce mucho desgaste, quemando esta energía.

Por supuesto la climatología y en algunos casos el metabolismo pueden influir. Por ejemplo los perros muy peludos la evolución los ha preparado para soportar temperaturas muy bajas, así como los perros de pelo corto están preparados para trabajar en climas más calurosos, los perros negros acostumbran a bajar de rendimiento en climas también muy calurosos, los perros chatos se acostumbran a cansar más rápidamente al tener problemas de respiración y de hiperventilación.

Los perros que presentan hipotiroidismo serán menos activos en todos los climas, incluso aunque estén bajo un tratamiento farmacologico que regulen la producción de hormonas de la glándula tiroides.

Todos los perros necesitan grasas, carbohidratos y proteínas para ser almacenadas y posteriormente convertirlo en energía para ser utilizada cuando sea necesario. Los perros de trabajo (perros de caza, pastoreo, carreras de trineo, agility, flyball, canicros, etc) necesitan ingerir estos tres elementos para aprovechar su máximo potencial.

¿Cómo canalizar la energía?

Como explicábamos al inicio el perro ha perdido su papel para lo que la naturaleza y la evolución los habían desarrollado, el hombre lleva siglos manipulando la genética canina a fin de conseguir el tipo de perro que precisa, mesclando este ejemplar con el otro para conseguir más fortaleza, este con el otro, para mejorar su capacidad olfativa…. Es esto también a su vez la causa del origen de la gran variedad de razas que contamos en la actualidad.

El ejemplo más palpable lo podemos observar en nuestro país, al principio en las carreras de trineo, como la popular «Pirena», todos los perros que participaban eran perros de razas nórdicas, ahora la tendencia ha cambiado y suelen utilizarse en los tiros de trineo gran variedad de perros mestizos, bien porque cuentan con más velocidad, más potencia… y esto se ha convertido en una práctica generalizada.

Ahora bien, al no utilizarse el perro, en las tareas rurales para las que fueron «creados». Es cuando aparece el problema, puesto que aparte de comer y dormir no les queda otra cosa más que hacer, destrozar el jardín, los muebles, el sofá… estás resultan ser las maneras de entretenerse más comúnes. La clave, entonces, es canalizar esta energía hacia actividades que le sean apropiadas. Aunque estos perros han sido desarrollados para otros propósitos, la creatividad de sus dueños puede sustituirlas por actividades alternativas y estimulantes para mantenerlos felices y en buena forma física. Largas caminatas, trekking en montaña, adiestramiento en obediencia, competencias de agility, canicros, etc. pueden ser actividades que satisfacen las necesidades de gasto de energía de un perro activo.

No es imprescindible canalizar la energía hacia actividades relativas a la raza. Los perros con altas dosis de energía tienden a ser buenos en competiciones de obediencia y disfrutan mucho del agility, deporte canino que les permite correr, escalar, saltar y por supuesto, sobre todo disfrutar junto a su dueño.

Conclusión:

Tener un perro puede ser un problema o una alegría. Nosotros decidimos. Puedes dejar que él mismo decida como gastar la energía (y puede que no siempre escoja lo que esperamos) o puedes prestarle la atención y el adiestramiento necesarios para pasar juntos buenos momentos.

El agility es el mejor medio para que estos perros gasten su energía a la vez que disfrutan con sus dueños, se mantienen en forma.

También a través del juego nos comunicaremos con el animal de una manera efectiva y afectiva consiguiendo que trabaje a nuestro lado de una manera feliz y divertida.

El juego es el vehículo que nos permitirá crear este nexo o vinculo de unión, el perro igual que los niños aprenden más fácilmente con el juego que con cualquier otra cosa. Por tanto un perro juguetón nos bridara la oportunidad para que lo adiestremos con mucha facilidad.

Es fundamental por tanto que el juego sea el centro de toda nuestra actividad, incluso el entrenamiento a de ser considerado como un juego.

El refuerzo positivo es el proceso que fortalece una conducta debido a que esa conducta particular tiene consecuencias agradables con lo cual tiende a repetirse. Y deberá ser fuente de inspiración para toda la educación canina que nos propongamos. Por ejemplo si tu perro se tumba y ese momento le das un trocito de comida, él tendera a echarse con más frecuencia para recibir un premio. Entonces, estarás usando el refuerzo positivo para enseñarle a echarse.

Un error frecuente consiste en pensar que el adiestramiento positivo solamente se le hace notar al perro aquellas cosas que ha hecho bien, y no las que ha hecho mal. En este tipo de adiestramiento, se utiliza una señal que le indica al perro cuando ha hecho algo mal, pero no se usan castigos físicos, ni gritos, ni presiones. En pista intentaremos no utilizar para nada el No, buscaremos una señal verbal que le proporcione la información cuando algo no nos guste, como puede ser; muy mal, mal chico/a, lo siento es perdido una oportunidad… lo que se conoce como MAR (marcador de ausencia de refuerzo).

La presión o el refuerzo negativo en pista es muy peligroso porque puede quebrar la confianza del perro y aumentar la inseguridad, con esto sólo conseguiremos restar velocidad, este es un error muy común entre la mayoría de las personas que se acercan al agility por primera vez.

La ausencia absoluta de refuerzos negativos, castigos, collares de adiestramiento (de ahorque, de púas o eléctricos) hace que el adiestramiento positivo sea más amigable tanto para los perros como para los guías, aumentando la ilusión y la velocidad en la ejecución del trabajo.