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Offset 180º

Se considera un “Offset 180º cuando el segundo obstáculo está más atrás del primer obstáculo. Así que el perro debe seguir adelante después de que el primer obstáculo a la parte trasera del segundo obstáculo. Esta disposición puede hacer que el perro realice un rehúse, si el guía se precipita y se mueve con excesiva rapidez, sobre todo si el perro no ha tomado el compromiso de abordar el segundo salto.

Algunos guías utilizan un comando verbal para indicarle al perro que debe girar tomando el siguiente obstáculo por su parte trasera (sigue, segueix…). De esta forma no se aspira al perro hacia el interior y no provocamos el rehúse.

OCHOS:

Una vez que el perro ya se desenvuelva bien realizando combinaciones rectas de varios saltos, deberemos empezar a trabajar ejercicios que nos acerquen a encadenamientos con giros un buen procedimiento es el de iniciar ejercicios en ocho, aunque posteriormente los mencionaremos con otra finalidad que será enseñar al perro a que recorte en la trazada.

Empezaremos con una pareja de saltos, enviemos al perro para que se aleje con un giro a la izquierda alrededor de un caballete o panel de salto. En el momento que rodea el panel, movamos el cuerpo, los brazos y las piernas en el sentido de las agujas del reloj hacia la derecha en un movimiento suave: eso sí, no nos movamos antes de que el perro haya iniciado el giro por que podría retroceder hacia nosotros rehusando el siguiente caballete.

Inicialmente podremos dejar un mordedor o pelota en el suelo justo en el lado hacia donde queremos que el perro salte, para que el perro lo cobre. Haremos este ejercicio unas cuantas veces, a partir de las cuales podremos empezar a colocar la orden de giro, izquierda o derecha.

Posteriormente sigamos moviendo el cuerpo describiendo un ocho, el perro nos seguirá al girar a la derecha alrededor del otro panel o caballete y empezará así el ejercicio de nuevo.

Tras unas cuantas repeticiones podremos ir encontrando fluidez, al acabar el ejercicio deberemos o bien lanzar la pelota o bien realizar ejercicios de forcejeo.

SECUENCIA DE SALTOS EN LA MISMA DIRECCIÓN (Secuencia Threadle).

Threadle describe la trayectoria del perro a través de dos o más obstáculos cuando el perro realiza obstáculos en una secuencia en la misma dirección. El perro se “tira a través de” (entre) los obstáculos adyacentes a fin de tener el siguiente obstáculo en la misma dirección que el obstáculo anterior. Las trayectorias de entrada y salida pueden o no pueden envolver los saltos respectivos.

Los obstáculos son a menudo saltos y también se encuentran dispuestos en una línea casi recta. Aunque el espaciamiento, entre saltos, la rotación, y la disposición de los obstáculos puede variar significativamente. La característica clave es que el perro está tomando la secuencia de obstáculos en la misma dirección. La mejor manera de definir esta secuencia se refiere a la forma en la trayectoria del perro, parece que se trata de “cosido” o “rosca” a través de la horizontal de los obstáculos.

CAMBIO POR DETRÁS:

Igual que ocurre con los ochos este tema lo volveremos a tratarlo más adelante pero en este caso cuando hablemos de formas de conducción, pese que deberemos sentar las bases de la conducción justo desde el principio para que el perro aprenda correctamente a leer nuestro cuerpo y entienda lo que posteriormente le pediremos.

Este ejercicio en un principio puede parecer difícil porque el perro está acostumbrado a seguir nuestro cuerpo, mientras que ahora le pediremos que realice un cambio de dirección permaneciendo nosotros detrás del perro mientras se enfrenta a un obstáculo. Esto supone que tiene que girar alejándose de nosotros.

Pongamos de pie al lado del obstáculo con el perro a la izquierda, frente a los paneles de las vallas. Con una señal de la mano y la orden verbal, mandémosle que aborde el salto y lo rodee por la izquierda, inmediatamente que lo esté abordando lancemos la pelota o el mordedor justo hacia donde queremos que gire. Repitamos el ejercicio en ambas direcciones. Practiquemos el ejercicio hasta que pueda hacer un círculo completo girando y volviendo hacia nuestra posición.

Ahora partiendo de la posición de parados el perro debe atacar el salto por su interior y volver a la posición de junto mientras introducimos la orden de izquierda y veamos que progrese en el sentido que queremos que lo haga, si efectivamente vemos que lo va asimilando repetiremos unas cuantas veces el ejercicio a fin de ir fijando la orden y el movimiento. Si no, sigamos practicando desde la posición estática antes de avanzar. Cuando el perro ya cuente un mínimo de 12 meses podremos practicar el ejercicio incluyendo el palo, como una valla baja e ir aumentando la altura muy poco a poco.

El ejercicio lo deberemos trabajar en ambas direcciones, esto nos permitirá ir creando las bases para introducir las ordenes de giro.

Tras unas cuantas repeticiones podremos ir encontrando fluidez, al acabar el ejercicio deberemos o bien lanzar la pelota o bien realizar ejercicios de forcejeo.

RESUMEN Y CONCLUSION:

En agility las prisas son muy malas consejeras, cuando se producen problemas de salto en general se deben a un mal aprendizaje de dichos mecanismos, o bien a problemas físicos, o si fuera necesario empezar una dieta o un tratamiento. La solución siempre es volver atrás, después de descartar los problemas físicos e iniciar el reaprendizaje.

Cuando un perro entiende cómo saltar… ruta, la distancia, el lugar de despegue apropiado, la transferencia del peso, ángulo de elevación y la altura, la ejecución la realiza sin problemas, con eficacia y con decisión … y por lo tanto, lograremos que sea más rápido y menos propenso a las lesiones.

Desde los inicios en el agility, conviene trabajar las maniobras más sencillas, cambios por detrás, (ReardCross) cambios de mano… para que el perro se acostumbre a nuestros movimientos y señales.

Hay 4 tipos principales de problemas de salto:

Rehusar el salto.

Knocking bares (golpeando barras).

Saltar demasiado pronto (Síndrome de despegue temprano).

Stutter-escalonamiento (tartamudeo en los saltos).

Por lo general todos estos problemas se deben a no haber desarrollado un buen trabajo de base con el perro antes de introducir la mecánica del salto. Como puede ser los ejercicios de propiecepción, de manera que el perro no acaba de tener conciencia de sus cuartos traseros, provocando rehúses, derribo de barras, saltar demasiado pronto etc.