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Lenguaje, Expresión Corporal y Las Señales

“Los perros usan la postura corporal, la disposición de las patas y la forma que se mueven como una parte esencial de su lenguaje. Además, al igual que ocurre con las personas, el lenguaje corporal de los perros transmite mensajes sobre sus estados emocionales y asuntos sociales”. Stanley Coren, (Converse con su perro).

El perro en tanto que animal de manada y depredador por las leyes de la evolución y de la propia supervivencia se ha convertido en un autentico interprete de las señales, tanto de sus congéneres como del resto de los animales, eso les convierte  en seres perfectamente dotados para leer la expresión corporal de sus compañeros humanos.

A su vez están dotados de lo que se denomina “percepción de movimiento”, las leyes de la naturaleza le han enseñado como depredador a diferenciar pequeños movimientos, a distinguir desde lejos cuando una presa esta herida y a seleccionar cual será más fácil de cazar. Estas condiciones naturales son las que precisamente le dotan de los instrumentos fundamentales para interpretar el lenguaje y la expresión corporal.

Los perros se centran en nuestra silueta pero eso tendremos que mantener el contorno de nuestro cuerpo de la manera más clara posible.

Con la práctica seremos capaces de conseguir que realice múltiples ejercicios respondiendo solo a una señal visual o a una orden verbal. Para ejercicios muy complicados los estímulos visuales pueden refinarse hasta resultar prácticamente imperceptibles, podemos ir reduciendo gradualmente las señales.

Al preparar a un perro para agility es imprescindible comenzar a desarrollar el lenguaje y la expresión corporal, así como los comandos verbales y las señales con la mano, esto junto al juego y la motivación constituirán la base de una perfecta relación.

Como decíamos los perros gozan de gran habilidad para interpretar el lenguaje corporal, sus propios gestos son el exponente más claro de como interpretan las señales corporales desarrollando incluso su propio lenguaje corporal. En otras palabras, el señalar es una parte tanto receptiva como productiva de su lenguaje.

“En realidad es más difícil entrenar al perro con palabras que con el lenguaje corporal” Pat Miller, adiestradora de Salinas, California.

El cuerpo y la posición del guía  le dan la información necesaria a la forma de ejecutar los aparatos y la dirección en la que queremos que vaya.

Muchas veces no somos consientes de lo que podemos transmitir con el lenguaje corporal, pero nuestro perro es un especialista leyendo nuestras señales y es bueno tenerlo en cuenta. El movimiento de hombros, brazos, nuestra mirada, etc. pueden ayudar a nuestro perro a “entender” que es lo que pretendemos que haga. En general cuando utilizamos comandos verbales le ordenamos una cosa y la mayoría de las veces nuestro cuerpo le está dando otra información contradictoria es importante tener cuidado con estas cosas. En muchas ocasiones esta resulta ser la causa de la eliminación, es normal escuchar del guía, no sé que le ha pasado por que le estoy diciendo que es lo que tiene que hacer y no me ha hecho ni caso, aquí tenemos la explicación de lo ocurrido.

Los ingleses afirman en que el perro se fija especialmente en la posición de los hombros y los pies del guía, los cuales actúan a modo de timón marcando la dirección que el perro tiene que tomar. Es muy común sobre todo cuando se conducen perros muy rápidos que la voz y el brazo indiquen la dirección y el guía en cambio no haya tenido los suficientes reflejos para indicarle  con su  cuerpo hacia donde quiere que vaya, incluso sus hombros y pies marcan otra cosa distinta. Es muy importante pronunciarse con los hombros, marcando de una manera clara el movimiento que queremos ejecutar esto determinara la dirección final que adopte el perro y su fluidez.

En lanzados al túnel también es muy importante adelantar una pierna flexionándola ligeramente mientras el brazo empuja hacia delante al perro, de la misma manera que lo haríamos al devolver una pelota cuando jugamos al frontón, esos movimientos eliminaran las dudas y le darán mucha más velocidad al perro al darle claramente la información, con ello aumentara la precisión en la ejecución, es muy común observar perros muy rápidos al llegar al túnel caracolear para volver a mirar al guía para asegurarse de que la instrucción que están recibiendo es la correcta, esto sin ninguna duda le resta velocidad, demuestra falta de información y frena su determinación. Por lo cual nos interesa ser muy claros.

Cuando el guía no aporta información corporal y su lenguaje es torpe o lento en general, podemos observar a un perro inseguro, en cambio cuanto más claras son las señales que recibe se convierte en más rápido y efectivo. Por esto es habitual que el perro cuando empieza a competir se le vea trabajar un poco lento a medida que adquiere experiencia y confianza, en el 90% de los casos notaremos como la velocidad aumenta considerablemente.

El lenguaje corporal es sumamente importante para la práctica del agility, cuando existe una gran compenetración perro/guía los comandos verbales serán “innecesarios”, esto se hace muy evidente en equipos veteranos, donde el perro y el guía se entienden a la perfección. Incluso nos encontraremos con guías que prácticamente no se les oye en todo el recorrido, constituyendo una autentico placer presenciar el nivel de entendimiento de estos equipos.

Los entrenadores de elite destacan por su habilidad a la hora de transmitir las señales. Cuando las señales son confusas o inconsistentes el perro puede reaccionar al cabo del tiempo cerrándose y dejando de ofrecer la conducta ofreciendo multiples problemas.

También resulta muy frecuente ver guías que han adquirido el hábito de ir corriendo acachados, sobre todo cuando empezaron conduciendo un perro pequeño (mini/midi) este es un defecto que conviene rectificar, primero por que no aporta una información correcta y en segundo lugar porque es muy difícil correr y mantener el equilibrio, lo cual provoca un sobreesfuerzo innecesario y a veces una pérdida de posición.

RESUMEN:

Debemos de ser claros y coherentes para evitar el riesgo de confundir al perro, es una primera instancia conviene incluso exagerar los movimientos. Cuando entienda lo que queremos los podremos ir reduciendo hasta que responda a movimientos muy sutiles, aunque siempre deben seguir siendo claros y visibles para el perro.

“El agility es como bailar, primero tienes que aprender y practicar los pasos básicos. Entonces puedes unirlo todo para hacer una actuación” Jenny Damm campeona del Mundo de FCI 2005.