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Lesiones Deportivas en Perros

En la actualidad, lo que antes era solo un trabajo, se ha convertido en ocio, actividades deportivas y trabajos de mucha responsabilidad. Entre las actividades deportivas podríamos destacar las carreras de galgos, los perros de trineo o las pistas de exhibición y agility. Tanto los perros de trabajo como los de deporte y ocio requieren de una formación física y mental excelente en todo momento a lo largo de su vida. Más que referirnos a un entrenamiento estricto, nos referimos a un estilo de vida con gran desgaste en todo el organismo. Concretamente, sus articulaciones reciben golpes o traumatismos constantemente y se desgastan con mayor rapidez que las articulaciones de nuestras mascotas. Estos traumatismos suelen provocar una inflamación articular que muchas veces pasa desapercibida. Mucho de estos animales deportistas no suelen mostrar dolor hasta que las lesiones empeoran, produciendo más dolor, y siendo complicado tratarlas. Las articulaciones más afectadas suelen ser las de las extremidades delanteras: El hombro, el carpo o muñeca y las interfalángicas.

Las lesiones pueden afectar a una variedad de tejidos, incluyendo huesos (fracturas), ligamentos y tendones (desgarros), sistema cardiovascular (deshidratación y choque calórico), piel (laceraciones) y muchas otras. Los tipos de lesiones varían de acuerdo con el deporte en el cual participa el perro (véase el recuadro en la siguiente página). En este artículo, describiré las lesiones comunes en los perros deportivos.

Lesiones en los Cojinetes Plantares
En perros deportistas son usuales las laceraciones en las almohadillas plantares y en las uñas. Gran parte de estas lesiones son tratadas por los mismos propietarios, pero las laceraciones en las almohadillas plantares de grosor completo, hasta la dermis, requieren cierre quirúrgico si el perro está por regresar al atletismo. El material de sutura deberá ser lo suficientemente largo como para soportar el peso y el patrón de sutura interrumpida es mejor para evitar el desgarro de las suturas.  Además, debe aplicarse una férula acolchada para que durante el periodo de cicatrización reduzca el peso sobre la herida de soporte y evite el estrés sobre las suturas.
Una vez retiremos los vendajes podemos utilizar unas zapatillas como las que se muestran en la foto anterior para evitar el contacto directo sobre el suelo y que la herida pueda llegar a infectarse.

Las heridas por punción en la parte palmar o plantar de las patas pueden resultar problemáticas, ya que un perro puede desarrollar una tendinitis del flexor digital profundo, un problema que potencialmente puede terminar su carrera. Se recomiendan los antibióticos sistémicos, así como el manejo quirúrgico con desbridamiento y sutura de la lesión. Deberán administrarse antibióticos de amplio espectro, en tanto que los resultados de los cultivos de las pruebas de sensibilidad (cultivo obtenido durante el procedimiento de desbridamiento) están pendientes, y entonces el tratamiento deberá fundamentarse tanto en los resultados de cultivos anaerobios y aerobios.

Lesiones en las Extremidades Anteriores
Algunas de las lesiones más comunes en perros deportistas implican al hombro. Esto es aplicable sobre todo en perros de agility. Los problemas comunes de hombro incluyen tenosinovitis del bíceps braquial, insertopatía del supraespinoso, mineralización bursal y contractura del infraespinoso, miopatía del redondo e inestabilidad medial del hombro (luxación del ligamento glenohumeral medial, tendinopatía subcapsular y laxitud de la cápsula articular).

Perros de agility
Con frecuencia, los perros de agilidad sufren de lesiones en sus extremidades anteriores –especialmente el hombro- y del 33% de los perros lesionados en agilty, 58% de aquellos se lesionan durante la competición. A diferencia de los perros de cacería, los perros de agility tienen no tienen que trabajar a nivel de superficie, sino que deben saltar mucho en saltos largos (1.5 metros) y alto sobre obstáculos (a de 60 cm), como lo hacen los perros de pelota voladora y en rampas en forma de A (hasta 1.67 metros). Para los perros de agilidad, la cantidad del impacto (fuerza vertical máxima) en las extremidades anteriores es de casi 45 newton/kg de peso corporal cuando aterrizan luego de brincar algún obstáculo, en comparación con casi 25 newton/kg mientras corren (1 newton = fuerza requerida para acelerar 1 kg de masa 1 m/s2). Estos perros siempre aterrizan en la misma extremidad anterior y luego en la otra, aumentando el alto impacto en una extremidad durante la práctica y la competencia, predisponiendo en potencia a lesiones por sobrecarga crónica en la extremidad dominante.

Una vez que aparece la lesión, son necesarias más de tres semanas de reposo, impidiendoles realizar su trabajo. Muchos de ellos quedarían con secuelas crónicas, como la osteoartritis, y con una probabilidad muy alta de repetir la lesión si esta no se trata correctamente.

Los fisioterapeutas recomiendan un buen entrenamiento diario para fortalecer los músculos y estirar bien los tendones y ligamentos. En cuanto a la rehabilitación.

Los especialistas sugieren, protectores de caderacodo y soportes de carpo que además de aplicar una ligera presión a la articulación y poder elegir diversos grados de inmovilización, mantienen caliente la articulación y mejoran el rendimiento. Estas ayudas técnicas hechas especialmente para perros, permiten una curación de las lesiones de calidad y reducen considerablemente el tiempo de la rehabilitación.