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El programa 1/3, 1/3, 1/3

Hay científicos y etólogos que estudian el comportamiento animal que aconsejan que 1/3 de la ración de comida de su perro debiera usarse como premios durante el adiestramiento, 1/3 para dárselo en su plato a la hora de comer y 1/3 para ser “cazada” o rastreada. El Kong es un excelente juguete que el perro tendrá que trabajar y entretenerse para recibir un poco de comida. Este programa al que denominaremos “solo en casa” 1/3- 1/3-1/3 ayuda al perro a gastar energía  y le proporciona mucha estimulación.

Cualquier cosa que el dueño decida hacer con su perro altamente enérgico, será positiva y ayudara a quemar la energía acumulada, no nos olvidemos que la base del control viene dada por un adiestramiento y la educación canina, que es una combinación de socialización, enseñanza de algunos comandos, supervisión del acceso a los recursos y el juego. Aquí van algunos consejos:

  1. Dele a su cachorro oportunidades de explorar diferentes entornos siempre con supervisión. Tanto en casa como en el exterior.
  2. Si no puede supervisarlo, confínelo en un espacio seguro. (Jaulas amplias tipo jardín de infancia).
  3. Si trabajas todo el día, intenta que algún amigo te ayude a sacar al perro a pasear, en el canicros se dan casos de personas que les encanta correr con perro pero no dispone de uno, y lo hacen con el de un amigo, haciéndose un favor mutuamente.
  4. Haga del adiestramiento un juego. Puede llamarlo en el parque y pedirle ejercicios simples a cambio de lanzarle una pelota; escóndase e invite a su cachorro a buscarlo con su poderoso olfato; pídale que le traiga objetos a cambio de un trozo de comida, etc. Esta no solo puede ser una forma de canalizar la energía del cachorro, sino que ayuda a desarrollar un vínculo más fuerte entre usted y su perro. También puede esparcir unos granos de pienso por el lugar donde el acostumbra a comer esto lo puede mantener entretenido y servirá para que pueda agudizar los sentidos.
  5. Asegúrese que su perro cuenta con juguetes adecuados: Los juguetes que brindan actividad cuando el perro está solo son muy útiles. El Buster cube, es un cubo de plástico resistente que puede ser rellenado con el alimento seco de su mascota y que le da trabajo y entretenimiento para sacar cada grano. Por otro lado existen los juguetes Kong, que pueden ser rellenados con una mezcla de comida seca y húmeda para que el perro la saque poco a poco. Por ejemplo; podemos rellenar un kong con foie-gras y algunos snacks y colocarlo en el congelador para dárselo cuando nos ausentemos de casa. Otros juguetes que hay que tener en cuenta son pelotas, freesbies y juguetes para estirar y hacer presa (como las cuerdas con nudos).
  6. Tomar algunas clases de cachorro: Esto permitirá al animal quemar su energía, desarrollar la inhibición a la mordida, lo que se denomina tener boca blanda, y adquirir la base de la educación, también podremos ir iniciando al cachorro con ejercicios, lo más importante es, que un perro cansado es un perro que deberá dormir y no tendrá tanta necesidad de destrozarle la casa.

Conclusión:
Tener un perro puede ser un problema o una alegría. Nosotros decidimos. Puedes dejar que él mismo decida como gastar la energía (y puede que no siempre escoja lo que esperamos) o puedes prestarle la atención y el adiestramiento necesarios para pasar juntos buenos momentos.

El agility es el mejor medio para que estos perros gasten su energía a la vez que disfrutan con sus dueños, se mantienen en forma.

También a través del juego nos comunicaremos con el animal de una manera efectiva y afectiva consiguiendo que trabaje a nuestro lado de una manera feliz y divertida.

El juego es el vehículo que nos permitirá crear este nexo o vinculo de unión, el perro igual que los niños aprenden más fácilmente con el juego que con cualquier otra cosa. Por tanto un perro juguetón nos bridara la oportunidad para que lo adiestremos con mucha facilidad.

Es fundamental por tanto que el juego sea el centro de toda nuestra actividad, “Incluso el entrenamiento a de ser considerado como un juego”

El refuerzo positivo es el proceso que fortalece una conducta debido a que esa conducta particular tiene consecuencias agradables con lo cual tiende a repetirse. Y deberá ser fuente de inspiración para toda la educación canina que nos propongamos. Por ejemplo si tu perro se tumba y ese momento le das un trocito de comida, él tendera a echarse con más frecuencia para recibir un premio. Entonces, estarás usando el refuerzo positivo para enseñarle a echarse.

Un error frecuente consiste en pensar que el adiestramiento positivo solamente se le hace notar al perro  aquellas cosas que ha hecho bien, y no las que ha hecho mal. En este tipo de adiestramiento, se utiliza una señal que le indica al perro cuando ha hecho algo mal, pero no se usan castigos físicos, ni gritos, ni presiones. En pista intentaremos no utilizar para nada el No, buscaremos una señal verbal que le proporcione la información cuando algo no nos guste, como puede ser; muy mal, mal chico/a, lo siento es perdido una oportunidad…