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Cachorro de Agility:

La Conexión es lo primero

Muchos propietarios de perros rendimiento quieren empezar “a trabajar las habilidades de agility” de inmediato con sus nuevos cachorros. Algunos tienen el objetivo de que ese cachorro este listo para competir en el día permitido por la organización, que es a partir de los 18 meses. Con algunos perros esto es posible pero creo que mucho más perros pueden beneficiarse con un enfoque elaborado, sin tantas prisas y afianzado con un trabajo consistente.

Para algunos perros un año de formación (una vez se han desarrollado completamente), o incluso menos, puede ser suficiente.

Pero no es la edad del perro o la cantidad de entrenamiento la clave. Es su madurez tanto física como mental, más importante aún, la conexión o relación de trabajo entre el perro y su guía. Cuando eres “afortunado” de tener un perro “velcro” para el agility y has entrenado todas las habilidades, todo es posible.

Pero ¿qué pasa cuando uno o ambos no sois la pareja perfecta, cuando no existe conexión?

En la mayoria de casos comienzan las preocupaciones, los ruidos ciertos movimientos ambientales, las personas, los niños, otros perros, coches, ciclistas…parece que el cachorro no es perfecto.

Esto como entrenadores nos produce una gran fustración, pero lo cierto es que todo tiene solución. La solución es simple se tiene que trabajar el foco con el perro para que aumente su conexión con nosotros y esto anule cualquier adversidad en la que el perro no se encuentre cómodo puesto que lo mas importante para el pasamos a ser nosotros, sus propietarios, sus amigos, sus entrenadores endefinitiva.

Debes ser paciente en la formación con los perros, otras personas con sus perros lo basan todo en el liderazgo. Pero a mi me resulta triste que esto sea así y busco la manera de ampliar la conexión con los perros, que esto haga que le invite continuamente a cooperar con nosotros. ! El refrán antiguo de entrenador: “Usted consigue el perro que necesita” ciertamente se aplica aquí.

De este modo hemos de encontrar juegos y recompensas que nos ayuden a mejorar la relación con nuestros perros y aumentar su confianza en nosotros.

“Existe un amplio abanico de reforzadores a nuestra disposición. El éxito de un educador canino depende de su destreza para elegir el más indicado en cada situación y aplicarlo en la magnitud y de la forma adecuada”. Kay Laurence (learning About Dogs).

A menudo el problema se presenta cuando los propietarios no sabemos como hacerlo.

Así que tienes que buscar y encontrar juegos, recompensas que podrás utilizar para ayudar a aprender a los perros que jugar contigo es muy divertido y construir su seguridad y su confianza en ti. Tenemos que conseguir que las sesiones de entrenamiento  sean cortas y pasar más tiempo jugando juntos. Jugamos juegos de persecución en la calle, con la pelota…

Cuando llegó el momento en una de nuestras sesiones de entrenamiento cortas aprendí a llevar una media docena de sus juguetes favoritos y muchos tipos diferentes de golosinas. Un juguete sólo podía ser atractivo para una repetición. Entonces coje otro de al lado que sea diferente y conviertelo en atractivo.

Si estas frustrado en el entrenamiento lo mejor es interrumpir el juego. Por unos minutos y volver a intertarlo más tarde. Nuestro tiempo juntos debe ser siempre divertido para los dos.

Los dos aprendemos el uno del otro sobre el significado del juego y el tiempo de entrenamiento puede comenzar a ser más largo y los dos estáis más compenetrados el uno con el otro. Comenzaras a trabajar más y más tiempo y habrás encontrado las golosinas y los juguetes que son más gratificantes para él.

Así tendremos una relación de mayor conexión entre nosotros. Sobre esa base, la formación se convierte todo en más fácil. Así que  esperar unos meses para construir esa conexión es la mejor decisión para nosotros. Podríamos esperar más tiempo si fuera necesario.